viernes, 15 de agosto de 2014

Magia y Teatro Negro (Parte II)




http://2.bp.blogspot.com/_xXXPelGDjjo/TMtXw7TZ7kI/AAAAAAAABE0/J5CKyuN1wVw/s400/Joseph+Buatier.jpg

 

 

 

© Vilma Santillán (texto)

 

Como ya mencionáramos en la primera parte de Magia y Teatro Negro, durante el siglo XIX esta técnica fue muy utilizada por los magos, muchos de los cuales hicieron historia. Uno de ellos fue el francés Joseph Buatier, conocido como Buatier de Kolta. Como señala Manuel Llacer, “Joseph Buatier es quizás una de las mentes más prolíficas de la historia de la magia y el creador de efectos que no solo perduran en el tiempo sino que se han transformado en clásicos de la magia. Es durante el siglo XIX y la primera parte del XX cuando Europa fue responsable de las más grandes creaciones mágicas”.

 

Joseph Buatier nació en Francia, en la ciudad de Caluire et Cuire el 18 de noviembre de 1848, en el seno de una familia relacionada con la industria de la seda. Cursó sus estudios en uno de los mejores colegios de Lyon y fue allí donde vio por primera vez a un mago, que al parecer estaba de gira por la ciudad. Posteriormente, siendo aún un niño, recibió como regalo de cumpleaños un libro de magia. En su adolescencia se dedicó a hacer trucos con pañuelos, y su primera actuación como mago fue en un festival escolar.

 

A los veinte años Buatier abandonó el Seminario para dedicarse a la pintura, y para mantenerse comenzó a trabajar en un restaurante de Lyon, donde entretenía a los comensales con un trucos de magia. Allí lo descubrió Julius Vido de Kolta, un empresario de origen húngaro, quien se quedó impresionado con su actuación y decidió contratarlo para realizar una gira por Europa que duraría cuatro años. En 1875 se presentó en Inglaterra, debutando en el Egyptian Hall, teatro dedicado a espectáculos de magia de J.N. Maskelyne y Cooke. Entre sus ilusiones se destacaron: “La Jaula de desaparición”, “Las Cartas Ascendentes” y “La Aparición de una Persona”, así como el autómata Altotas. Su debut en París se produjo en 1883 y en San Petersburgo en 1886, donde presentó “La Dama que Desaparece”. Gracias a la repercusión de esta ilusión, Buatier regresó al Egyptian Hall, donde estrenó ilusiones realizadas con Teatro Negro, disputándose su autoría con Max Auzinger. En la década de 1890 actuó en EE.UU., país al que regresó en 1902 y donde falleció el 7 de octubre de 1903.

 

 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario